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miércoles, 24 de enero de 2018

MELITAEA ORNATA (CRISTOPH, 1893). Nueva especie para la Península Ibérica


Desde hace algunos años, estamos asistiendo a importantes descubrimientos en el censo de lepidópteros ibéricos, incluyendo los Papilionidae o vulgarmente llamadas "mariposas diurnas" que son las mejor conocidas y estudiadas.  A este particular nos referiremos  a las especies crípticas, cuya identificación por los caracteres morfológicos externos de los imagos es prácticamente  imposible de determinar a menos que se recurran a los estudios de ADN mitocondrial. Pongamos como ejemplos tipo recientes y mejor conocidos : Polyommatus celina (Austaut, 1879) separada de P. icarus  (Lycaenidae), Spialia rosae (Hernández-Roldán, Dapporto, Dincă, Vicente & Vila, 2016)  separada de Spialia sertorius (Hoffmannsegg, 1804)(Hesperiidae) o Leptidea reali  (Reissinger, 1990) separada de Leptidea sinapis (Linnaeus, 1758) (Pieridae).  Ahora bien, también sí es cierto que las mariposas crípticas también son identificables por los caracteres morfológicos de alguno de sus estadios preimaginales, bien sea huevo, oruga o pupa. A esta disciplina que desde siempre nos hemos dedicado apasionadamente y por su importancia siempre la hemos recalcado en anteriores entradas, le debemos muchas satisfacciones, alegrías y descubrimientos. El último ha sido detectar la presencia del ninfálido Melitaea ornata (Cristoph, 1893) en territorio ibérico, hallazgo que acaba de ser publicado en la revista "Arquivos Entomolóxicos Galegos: AEGA.  Como ya indicamos en el trabajo, la especie es fácilmente identificable en sus últimos estadios larvarios,  al presentar la cápsula cefálica roja y los scoli anaranjados. Patrón de coloración muy diferente a la de la oruga Melitaea phoebe. Estos caracteres  fueron uno de los principales argumentos de investigadores, en determinar que correspondían a una especie no descubierta hasta la fecha, nombrada a priori Melitaea telona (Fruhstorfer, 1908). Sin embargo con posteriores descubrimientos y ampliación de su distribución, esta nomenclatura quedó invalidada por la de Melitaea ornata (Cristoph, 1893).
Así pues con M. ornata son ya 10 las especies del género Melitaea contabilizadas en el territorio ibérico. Como sabemos, son mariposas  muy similares en su aspecto y que apenas plantean problemas en su identificación, salvo la especie que nos ocupa que prácticamente es indiferenciable de Melitaea phoebe, exceptuando ligeras diferencias morfológicas de sus antenas. También ha sido señalado caracteres de su escamación alar, si bien personalmente no lo hemos tomado como un dato fiable dado el polimorfismo tan marcado de la especie como también ocurre en M. phoebe.
A continuación os muestro algunas fotografías de M. ornata, quedando en la paciente espera  de los análisis de ADNde muestras que se practicarán en breve tanto por  el Dr. Roger Vila del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona así como por Janos Pál Tóth de la Universidad de Debrecen (Hungría), éste último la principal autoridad en la investigación de este taxón y que vaticinó como altamente probable la presencia de M. ornata en la Península Ibérica atendiendo a modelos predictivos de distribución biogeográfica. Confiamos ciegamente en que confirmen nuestro descubrimiento. Grato error podría ser que no fuera esta mariposa sino que asistiéramos a la descripción de una nueva especie para la ciencia, como ya señalamos en nuestro trabajo, toda vez que hemos encontrado significativas diferencias de las orugas respecto a las de otras poblaciones europeas. Hay que tener en cuenta desde que se separó M. ornata como nueva especie, se han diferenciado de este taxón genéticamente dos nuevas especies Melitaea zagrosi y Melitaea telona.



 

Antena de M. ornata b) y d) y de M. phoebe a) y c). Fotos realizadas con objetivo Macro nikkor 35 mm.


Oruga adulta de M. ornata.






jueves, 27 de agosto de 2015

LYCAENA HELLE (DENIS & SCHIFFERMÜLLER, 1775) CONFIRMACIÓN DE SU PRESENCIA EN ESPAÑA. NUEVA ESPECIE PARA CASTILLA Y LEÓN.


Lycaena helle vulgarmente denominada  "Manto violeta" en alusión a la abundante irisdiscencia violeta en su anverso alar, es un licénido de amplia distribución paleártica,  aunque sus colonias son muy pequeñas, de extrema rareza y localización al tratarse de una especie boreo alpina.  Existen citas bibliográficas sobre su presencia en España  que nunca han podido ser confirmadas.  La primera corresponde a una observación de B. Lambert en 1980 en la cara sur del Pico Aneto (Masó y Pérez De Gregorio, 1985).  Por otro lado, y según Francisco Oliver Sanz, colectó en el año 1956 “una pareja a primeros de julio” en Peña Labra, cerca de Reinosa y su hallazgo no fue publicado hasta 1985 en SHILAP. Poca credibilidad se le dio al asunto pues  sólo él, vio esa mariposa, al igual que otras mariposas en la zona y que nunca fue confirmada su presencia. Lo mismo sucede con otra cita, del mismo enclave cántabro, reflejada en el libro de las mariposas de Cantabria (San y Marcos, 2004), indicando sus autores que la mariposa se ha encontrado a 1.450 m de altitud y   "vuela desde finales de mayo hasta agosto en una o dos generaciones según la climatología".  La fotografía de Lycaena helle que aparece en el manuscrito,  no  está hecha en España y aparece en un trabajo finlandés.   Lo que sí es cierto es que autores de referencia no han podido localizar ni examinar  los ejemplares supuestamente colectados por dichos autores. En cualquier caso, y aunque “suene a cuento” toda esta historia de Lycaena helle en España,  la realidad es que esta mariposa existe en nuestro territorio y buena prueba de ello es mi hallazgo de una población el pasado mes de junio al norte de la provincia de León, en un prado húmedo con Polygonum bistorta (planta nutricia de las larvas).  El descubrimiento de una nueva población en el territorio peninsular constituye uno de los más importantes descubrimientos desde hace muchos años, no sólo para el conocimiento de la mariposas de Castilla y León, sino en para el territorio peninsular. Hablamos  de la especie de ropalócero ibérico con menor número de observaciones registradas y confirmadas, con la excepción  del licénido migrador, no residente, Azanus jesous (Güerin, 1847) con dos registros en la misma cuadrícula de UTM (Holmes, 2002; Muñoz Sariot, 2011). Más detalles podréis encontrarlos en el próximo número de la SEA, no obstante las fotografías las muestro a continuación.






Dios mío no me lo podía creer, casi frotándome los ojos: ¡LYCAENA HELLE!.
 Es la primera vez que se fotografía en España.

Reverso del macho de Lycaena  helle fotografiado anteriormente.



Prado donde fue encontrada L. helle en el norte de León.

sábado, 16 de noviembre de 2013

" LA MARIPOSA DEL ALMEZ": LIBYTHEA CELTIS ( LAICHARTING, 1782)

La familia Libytheidae (Boisduval, 1833), es una pequeña familia de mariposas, con 13 especies conocidas en todo el mundo. Una de ellas, la única que habita en la Región Paleártica, es  la Libythea celtis (Laicharting, 1782) o mariposa del almez en alusión a la planta nuticia de sus larvas: Celtis australis. En apariencia, esta mariposa nos recuerda a los Nymphalidae con los que está filogenéticamente emparentada. Un rasgo característico de su morfología son los palpos muy conspicuos y de longitud considerable de más de tres veces superior a la cabeza.
No es fácil de toparse con esta mariposa en el campo, a pesar de que está muy extendida prácticamente por toda la geografía peninsular. La mayor parte de su vida, transcurre como insecto adulto o mariposa incluyendo los meses invernales. En este sentido muestra similitudes con los ninfálidos vanésidos. A comienzos de primavera los imagos salen de sus escondrijos y revolotean por los caminos y lugares soleados para libar y aparearse. Es característico observarlas con sus alas extendidas al sol en el suelo o sobre la vegetación. Tan pronto como los árboles del almez empiezan a brotar, pueden observarse a las hembras patrullando por el ramaje de estos árboles, confiando un huevo por cada yema foliar. 
Los huevos eclosionan después de poco más de una semana de incubación. Las larvas se desarrollan rápidamene, siempre reposando en el envés de las hojas. Cuando son más fáciles de localizar es en el momento que las hojas del almez están poco desarrolladas y al mirarlas a contraluz, se delata la silueta de las orugas. La coloración de las larvas es normalmente verde,
si bien en cautividad podemos encontrar larvas muy oscuras. Aparte del camuflaje, las larvas tienen otro mecanismo defensivo muy eficaz. Cuando son molestadas se dejan caer agarradas a un hilo sedoso. Poco instantes después, haciendo acrobacias, se las observa trepar con rápidos movimientos de la cabeza y contorsiones del cuerpo al mismo lugar donde reposaban. Probablemente este gesto los salve de buena parte de sus depredadores naturales, particularmente parasitoides.
Las orugas pupan en el envés de las hojas y, por su forma y coloración, su camuflaje es igualmente muy eficaz. A los diez días, la eclosión de los imagos tiene lugar, allá por los meses de junio y principios de julio dependiendo de la localidad. Poco después de su nacimiento, esta mariposa tiene un comportamiento dispersivo hasta distancias considerables, llegando a alcanzar casi las altas cumbres de las sierras, donde se las puede localizar en los bebederos junto con otras mariposas.
Avanzado el verano,  L. celtis es más difícil verla y su encuentro es muy casual, como sucede en determinados días soleados del invierno.
L. celtis recién eclosionada, sobre flores de Cotoneaster, mostrando una escamación con tintes iridiscentes

L. celtis con las alas plegadas tiene un camuflaje extraordinario como aquí se muestra.

Lo que hemos hablado antes. Todo libiteido se distingue por los palpos extraordinariamente largos.
L. celtis sobre Santolina. Justo después de la eclosión es el periodo más propicio para toparse con esta mariposa.
Libythea celtis, recién eclosionada

Oruga adulta de L. celtis y nada menos obtenida en  los jardines de La Cartuja de Granada.

Oruga adulta de L. celtis, en "versión verde". Su morfología nos recuerda a las de Pieris.